(6) ARTICULO "EL ESTADO Y LA CONSTRUCCION DE IDENTIDAD; PAPEL DE LA ESCUELA"
EL ESTADO Y LA CONSTRUCCION DE IDENTIDAD
ESCUELA COMO INSTITUCION EN LA VIDA SOCIAL
Echavarría Grajales, Carlos Valerio La escuela un escenario de formación y socialización para la construcción de identidad moral. Puedo mencionar que la escuela se caracteriza como una institución educativa que tiene la co- responsabilidad ética, política y moral de constituirse en escenario y que, de acuerdo con los autores, la escuela como institución tiene la función de reproducir y recrear en los actores sociales ciertos valores. Se puede reflexionar en la estructuración de la escuela como escenario de formación y socialización, la interacción, la negociación y la objetivación de nuevos contenidos y sentidos sobre los cuales significar la identidad individual y colectiva de los actores implicados en el proceso de formación.
La escuela se podría ver como una actividad pedagógica, que en términos de Durkheim (1976) propicia una actividad de “socialización” y una actividad social. Como socialización, hace referencia al proceso de construcción de la identidad individual y a la organización de una sociedad; como actividad social, se refiere a los diversos modos de pensamiento que constituyen la coherencia social.
Es importante mencionar que, durante la formación ciudadana de los niños, niñas, jóvenes, maestros y demás adultos; la cual, a mi modo de ver, tiene su génesis, como ya se venía insinuando, en la vinculación de estas dos dimensiones y no solamente en una cuestión de derechos, como aparentemente se nos viene presentando. Esta última precisión deseo hacerla porque considero que hacer del niño un ciudadano pleno no es algo que pueda lograrse sólo a partir de un decreto o de una buena intención jurídica; hacerse ciudadano es una tarea que requiere pensarse desde un proceso más profundo, el del desarrollo moral, cuya finalidad explicita es el alcance de un pensamiento autónomo y responsable, que es justamente lo que un ciudadano necesita para ejercer sus derechos, responder por sus deberes, asumir actitudes participativas y tomar decisiones correctas favorables a la mayoría del colectivo al cual pertenece.
La construcción de identidad, en ese contexto, hace referencia al proceso a través del cual los sujetos, hombres y mujeres, se hacen individuos únicos, negocian sus diferencias con otros y otras diferentes, y constituyen marcos comunes que les permiten cohabitar conjuntamente un espacio cotidiano, histórico y cambiante. En la construcción de identidad los sujetos logran elaborar los significados de existencia que han movilizado su historia y han mediado su accionar hacia la configuración de una forma particular de habitar, sentir, vivir y pensar el mundo de la vida. Así mismo, en la construcción de la identidad el individuo configura formas legítimas de convivir y organizar el mundo vital para reestablecerlo, si así lo quiere, como un espacio de calidad de vida, un espacio vital de la relación y continua interacción, un espacio para vivir la diferencia y el reconocimiento.
Garza (1995), citando a Habermas (1990), plantea que para alcanzar el ideal de una sociedad racional y democrática se necesitan instituciones educativas que preparen y formen a los sujetos en el modelo del accionar comunicativo. Encuentra en ese paradigma haber masiano los ingredientes adecuados en la configuración de la misión y la responsabilidad social de la escuela; así, esta última deberá instituirse como un centro educativo para la formación de profesionales calificados y críticos, es decir, será un escenario que además de preocuparse por formar seres competentes en su saber específico, potencie en ellos una disposición y sensibilidad especial por la transformación del contexto social que habitan. Se podría afirmar que en esta doble connotación educativa la escuela se responsabiliza y responsabiliza a sus educandos moral, ética y políticamente en la transformación de las relaciones sociales para vivir en una sociedad digna, justa, incluyente y democrática.
La necesidad del estado de institucionalizar el proceso educativo deriva de la imposición de aplicar el currículo emanado de forma oficial el cual además integra los principios y fundamentos de la formación ciudadana, sus estrategias pedagógicas, didácticas y metodológicas, sus planes de estudio y sus estrategias de constatación, dándoles cuerpo en la concreción de una manual convivencia y de un gobierno escolar construidos democráticamente. Es decir, la institucionalización es importante para el estado, ya que en el currículo generado por esté se analiza y se dan seguimiento a los aprendizajes que conducen a las generaciones hacia los intereses, demanda del mercado y de la formación ciudadana.
Referencia.
Echavarría, C. (2003). La escuela un escenario de formación y socialización para la construcción de identidad moral en Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, Julio – Diciembre, Vol. 1, No 002, Universidad de Manizales, Colombia.
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